With Eyes Wide Open You Walk Toward Death: Poem by Fernando Valverde Translated by Gabriel Rubi and Anita Zachary

With Eyes Wide Open You Walk Toward Death

For Ali Calderon
Who accompanied me until the end

In the final pass of the Andes
where the path is full of rocks
tumbling away like a waterfall.
As if smashing hunger and poverty,
and in the gas stations below
is a calm silence in the air

Someone called Ernesto
someone says your name in the market
or on the dirt paths while the children cross
who eats insects,
who drinks the blood of boys
leaving on the doors the mark of the holy
and some old shoes
over the electrical wire
and some old shoes on the feet who
cross the last desert of the Andes
rocks break in the valley
falling like a stony storm over
spiritless corpses. Who are transported
to the hospital.

They say you are a corpse who never dies
your eyes vacant
They are nailing the roof of the Hospital of Malta
filled with Dengue and Tuberculosis.
Who are you? Like the poor skinny
animals, drinking out of ponds, swallowing
plastic.

Like the soil in cemeteries.
Nothing can silence you—
with eyes wide open you walk toward death.
Someone breathes Ernesto
and clouds flee to the other side
of the sky.
His legs are heavy like liquid steel
ending up in a bed
at the hospital in Malta
one afternoon in June.
October over
They’ll kill a man
don’t try to cross that path
with your steel legs.
One can’t hear his boots’ footprints
Don’t cross the corridors with the steps of beasts
No one hears the footprints of his boots.
Like in nineteen hundred and sixty-seven
With open eyes and waiting in the laundry
on the other side of the corridors.
He feels blood pain in his knees,
he’s gotten a fever
death has crossed from the other bed
Death is installed in the gas that arrives
at the kitchen or already has your balls in
tweezers in the operating theater.

This is the case in the valley.
With the logic of hunger and the custom
of seeing the stones falling down.

In these last hours of June, the boy whose blood is gelling
in his knees, runs on the grass.

There is no noise of the helicopters,
only strangers enter the hospital but in their throats there is a fury
that can’t change the silence of the
laundry room.

They will return to Santa Cruz
but the young man who is dragged
by the leg and by the knees, who was
born in the valley
and had seen death cross the hospital
and up to the Sucre street, and has seen hidden
in a den of snakes or
in the stagnant water.

That death can’t enter when eyes are open
maybe because
there is nothing to see, someone
says one day – blindness is white
is obscurity and there is nothing
to see, open eyes are empty, and fixed
in the roof they nailed on the laundry.
Looking at some place, then at every place, where
ranges break, and split right before eyes, destroying the bones of townspeople,
this is what death is.
Whiteness. White blindness
that travels shutting up
someone called Ernesto in the market or in the gas station,
a young man, speaking your name, looking for a way to alleviate pain
here is where you die
with eyes wide open.

CON LOS OJOS ABIERTOS CAMINAS POR LA MUERTE

Para Alí Calderón,

que me acompañó a la última quebrada

En la última quebrada de los Andes,
donde la cordillera se hace piedras
que llenan los caminos
y caen como nevadas,
donde pastan el hambre y la pobreza
y en las gasolineras
hay una calma muda que se apoya en el aire.

Alguien se llama Ernesto,
alguien dice tu nombre en el mercado,
o en caminos de tierra que atraviesan los niños
que comen los insectos,
que se beben la sangre de los niños
y dejan en las puertas la marca de la altura
y unos viejos zapatos
sobre el tendido eléctrico
y unos viejos zapatos en los pies del que cruza
el último desierto de los Andes,
un valle en el dolor,
las piedras rotas que caen como tormentas
sobre esta soledad de cuerpos apagados
que lleva siempre hasta los hospitales.
Dicen que eres un muerto de los que nunca mueren,
que tus ojos mirando hacia el vacío
se han clavado en el techo del Hospital de Malta
que hoy ocupan el dengue y la tuberculosis,
que pastan en la hierba
como animales pobres y delgados
que beben en los charcos
o se tragan el plástico de los contenedores.

Como la tierra de los cementerios,
nada puede callarte,
con los ojos abiertos caminas por la muerte,
alguien repite Ernesto,
ya se marcha la lluvia hacia otro lado,
alguien siente las piernas
pesadas como el plomo
y acaba en una cama del Hospital de Malta,
una tarde de junio,
ya ha terminado octubre,
van a matar a un hombre,
no cruzan los pasillos con su paso de fieras,
no se escucha la huella de las botas
como en aquella tarde
de mil novecientos sesenta y siete
que fue la tierra para los cementerios
y los ojos abiertos la esperaron

En la lavanderia
Al otro lado de las cordilleras.

Ahora siente un dolor de sangre en las rodillas.
Ha pasado la fiebre,
Ha cruzado la muerte hacia otra cama,
Se ha instalado en el gas que llega a la cocina
O ha puesto ya sus huevos en las pinzas
O sobre la destreza en los quirófanos.

Sucede así en el valle,
con lógica de hambre y la costumbre
de ver caer las piedras.

En las últimas horas de esta tarde de junio,
el muchacho que tiene
la sangre coagulada en las rodillas
se atropella en la hierba,
no hay ruido de helicópteros,
sólo dos extranjeros entran al hospital
pero hay en sus gargantas una rabia durmiente
que no altera el silencio
de la lavandería.
Ellos van a volver a Santa Cruz,
pero el joven que arrastra
la pierna y las rodillas
ha nacido en el Valle,
y ha visto que la muerte cruzaba el hospital
y hasta la calle Sucre
y la ha visto escondida en una madriguera de culebras
o en el agua estancada.

Él sabe que a la muerte no se entra
con los ojos abiertos,
tal vez porque sospecha
que no hay nada que ver,
alguien le dijo un día
que la ceguera es blanca,
será la oscuridad de cualquier modo
y no hay nada que ver,
y los ojos abiertos perdidos al vacío
siguen clavados en el techo
de la lavandería
mirando a algún lugar,
señalando un camino o sosteniendo
alguna dirección,
allí donde se rompen cordilleras
y las piedras se clavan en los ojos
y destrozan los huesos de los campesinos,
allí fuiste a morir,
a la ceguera blanca,
traiciones que recorren las calles como cables,
alguien te llama Ernesto en el Mercado
o en las gasolineras,
un joven atraviesa la hierba en una silla,
ahora dice tu nombre
como quien busca alivio en medio del dolor,
allí fuiste a morir
con los ojos abiertos.

Fernando Valverde Interview

  1. How did you get introduced into literature?

I got into literature as a form of escaping the world which was smothering me. My grandmother had a large library and she was able to grant my wish to travel and know other places and other ways to look at life. First I became a lecturer and then a writer. I learned to write admiring and enlightenment came to me in some characteristics in literature; good literature.

Llegué a la literatura como una forma de salir de un mundo que me resultaba asfixiante. Mi abuela tenía una gran biblioteca y en ella pude cumplir mis sueños de viajar y conocer otros lugares y otras visiones de la vida. Primero me hice lector y después escritor, como es lógico. Aprendí a escribir admirando y el deslumbramiento se convirtió para mí en algo característico de la literatura, de la buena literatura.

  1. What authors have inspired you? Who are the most important (to you) poets that your US audience should definitely read?

I am from Granada. It is impossible to not consider Lorca as one of my greatest reads. When I was a boy, in my city, the name Garcia Lorca was pronounced in a low voice, the circumstances of his death seemed to be a sort of shadow over everything. I am from the city that killed its greatest poet, and one of the greatest poets of our language. It’s a city that hasn’t changed much I believe, in respect to this, there is still a very conservative and traditional society. The legend or Federico and his city are very influential to me. Later, I took up the love poems of Pablo Neruda along with the sincere knowledge of Antonio Machado. Therefore, these are the Spanish authors that have influenced me the most.

Soy de Granada. Es imposible que Lorca no hubiera sido una de mis grandes lecturas. Cuando era niño, en mi ciudad el nombre de García Lorca se pronunciaba en voz baja, las circunstancias de su muerte tendían una sombra sobre todo lo demás. Soy de la ciudad que asesinó a su mayor poeta, a uno de los más grandes poetas de nuestra lengua. Una ciudad que por otra parte parece no haber cambiado mucho con respecto a aquella, hoy sigue existiendo toda una burguesía muy tradicional. La obra de Federico y su ciudad son dos de mis mayores influencias. Luego llegaron los poemas de amor de Pablo Neruda y la sencilla sabiduría de Antonio Machado. Tal vez ellos sean los autores en español que más me han influido.

  1. In your opinion, how does poetry function in our world today? Has it changed in recent years? Do you find that there are different receptions to poetry as you visit other countries?

Poetry reconciles with life. We are surrounded with tiny daily miracles in which we do not lend our attention to. We run to what’s easy in all directions, without feeling or a path. Poetry is a way to discover these miracles and get intimate with them. I believe that the whole world is like this, and they can provide a different point of view. Poetry is magic, an emotion reconstructed, something that if we tried to explain, it would be impossible.

La poesía reconcilia con la vida. Estamos rodeados de pequeños milagros cotidianos a los que no prestamos atención. Corremos hacia la felicidad en todas direcciones, sin un sentido ni un rumbo. La poesía es una forma de encontrar esos milagros y de poder acercarnos a ellos. Creo que en todo el mundo sucede así, aunque puedan darse diferentes enfoques. La poesía es algo mágico, una emoción reconstruida, algo que si tratáramos de explicarnos parecería imposible.

  1. What is essential for the poetry created in your country to have international recognition?

Poetry does not escape the mainstream. In the real world, editorial groups and mass media are the ones constructing style and popularity. Unfortunately, this is true in all the arts. In Spain, the platform is more important than talent. It’s a country that has forged a system filled with corruption and complacency. Luckily, this system breaks when outside its power domain. To publish my work outside Spain has been a great relief, there is pure luck in those who see the outsider who is not there and they see what happens in our own home.

La poesía no se escapa a las grandes plataforma mediáticas. En el mundo actual, los grupos editoriales y los mass media son capaces de construir gustos y modas. Desgraciadamente, sucede con todas las artes. En España, la plataforma es más importante que el talento. Es un país en el que se ha forjado un sistema lleno de corrupción y de servilismo. Por suerte, este sistema quiebra cuando sale de su círculo de poder. Para mí publicar fuera de España ha sido un gran alivio, hay una suerte de pureza en el que mira al extranjero que no está ahí cuando se mira lo que sucede en nuestra propia casa.

  1. What books are you reading now? Would you recommend a book by younger poets writing in Spanish who you think should be translated into English?

Of the poets of my generation I find the poetics of uncertainty very interesting: Alí Calderón, Carlos Aldazábal, Raquel Lanseros, Jorge Galán, Andrea Cote, Daniel Rodríguez Moya, Xavier Oquendo, Gabriel Chávez. … I think these books best demonstrate what is happening in this moment in the poetry of Spain. In addition, the humanistic direction which has much emotional feeling.

Some of my recently finished books are Charles Simic and Derek Walcott who I reread a lot, besides some professor Luis García Montero, Benjamín Prado and Ángel González.

De los poetas de mi generación me interesan los poetas de Poesía ante la incertidumbre: Alí Calderón, Carlos Aldazábal, Raquel Lanseros, Jorge Galán, Andrea Cote, Daniel Rodríguez Moya, Xavier Oquendo, Gabriel Chávez… Creo que ese libro es la mejor muestra de lo que está pasando en este momento en la poesía en español. Además, se posiciona del lado de una poesía humanista y que tiene como límite y sentido la emoción.

Sobre mis últimas lecturas, Charles Simic y Derek Walcott son de los autores a los que más frecuento últimamente, además de algunos de mis maestros como Luis García Montero, Benjamín Prado o Ángel González.

FERNANDO-VALVERDE

Advertisements

One comment

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s